miércoles, 7 de febrero de 2024

Ana Ramos: “El racismo está conformado por prácticas y discursos muy irracionales, por eso es muy difícil explicarlo”

Entrevista realizada en conjunto con Aymará Barés para la Radio Comunitaria Petü Mogeleiñ, perteneciente a la Comunidad Mapuche - Tehuelche Vuelta del Río, de El Maitén, Chubut. La desgrabación fue publicada en Contrahegemoníaweb el 28 de septiembre de 2020.

Entrevistamos a Ana Ramos, antropóloga e investigadora del Conicet. Conversamos sobre la recuperación llevada adelante por la comunidad Winkul de Villa Mascardi, la mesa de diálogo establecida entre sus miembros y el gobierno nacional, y el brote de fascismo y racismo que parece avanzar en la sociedad barilochense. También abordamos algunas aristas que permiten echar luz sobre un conflicto de larga data.

¿Qué hay detrás de los ataques y de la demonización de los miembros del Lof Lafken Winkul Mapu?

Uno puede hacer varias lecturas, pero hay una lectura que es la más urgente y que es lo que nos preocupa: todo lo que fue pasando incluso previamente a la marcha del 29 de agosto. Todo esto se inició con los medios de comunicación que empezaron a levantar noticias contra los mapuche que están reivindicando sus derechos en la comunidad Winkul, construyéndolos como anarquistas, como peligrosos, como sujetos irracionales que actúan tirando piedras, incendiando, haciendo todo tipo de males. Junto a lo de estos medios, lo más serio de todo fue que el jueves previo hubo un trascendido que circuló por diferentes grupos por las redes de que había un grupo que se estaba armando, yo no sé los tipos de armas pero enumeraban distintos tipos de armas, silenciadores, lacrimógenos, etc. Claramente se estaban armando para hacer, se podría decir una cacería mapuche, llegar hasta la comunidad y arremeter con todo este equipo que estaban juntando. Frente a esos trascendidos que se dieron a conocer el Ministerio de Seguridad hizo una denuncia que entiendo que no fue contra la marcha, sino que la hizo para que se desmovilice esa marcha por esos riesgos y por estos trascendidos que daban a entender como una gran posibilidad que hubiera muerte en la comunidad. Sabemos que esa es una comunidad que ya sufrió el asesinato de Rafael. Para cuidar las vidas, para que no haya ningún problema es que se hizo la denuncia y entiendo que hubo gendarmes en los puestos de control impidiendo que la marcha se acercara a la comunidad. De hecho se les propuso que marcharan en el Centro Cívico pero que no marcharan frente a la comunidad porque eso hubiera sido sumamente provocador. Esos fueron los acontecimientos, la marcha finalmente se hizo, fueron varios automóviles pero quedaron en un puesto de control no llegando hasta la comunidad. Pero el hecho de que se haya desactivado el plan de llegar hasta el lugar no anula que estos trascendidos existen y que estamos en una situación de urgencia, está la necesidad de investigar qué es lo que está pasando. Junto a eso lo que es preocupante es que se haya establecido un discurso en contra de los mapuche que luchan, donde las vidas de los mapuche que luchan valen menos. Se fue instalando que hay que matarlos a palos, que hay que intervenir y hay que hacer algo así como justicia por mano propia.

Algo parecido a lo que pasó del otro lado de la cordillera, ¿no?

Exacto, esto de tomar las cosas por justicia propia, además con un discurso fascista. En los acontecimientos esto fue lo que emergió como una urgencia. Por eso digo que hay un contexto que es el contexto urgente. Es un escenario que al menos no lo tengo conocido localmente, es algo nuevo que esté pasando esto. Yo creo que habilitar esta posibilidad, aunque sea discursivamente, es sumamente peligroso. Esa es la primera lectura como para arrancar.

En la marcha la gobernadora de Río Negro, Arabela Carreras, se presentó como pacificadora pero previamente había tenido otra postura.

En principio cuando un conflicto se vuelve nacional lo que suele pasar, y esto le ha pasado varias veces a las reivindicaciones mapuches, es que se empieza a leer en la “grieta”: por un lado los que están a favor del gobierno y por otro lado los macristas, la oposición, etc, los que van más en el lineamiento del gobierno anterior, podríamos decir gobierno actual versus gobierno anterior, con sus matices. Cuando empieza a leerse en la “grieta” el conflicto desde el periodismo y los medios, lo que es la historia de reivindicaciones del pueblo mapuche y su propia agenda de lucha empieza a ser desdibujada y empezamos a no entender mucho qué está pasando, porque o se está a favor del gobierno o se está en contra. Ahora, si uno se refiere específicamente a los hechos tratando de no entrar en la agenda de la “grieta” podríamos decir, para no leerlo exclusivamente desde ahí, lo cierto es que la gobernadora cuando desmoviliza la marcha, porque llega hasta la marcha y conversa con los manifestantes, lo que está jugando es su propia pelea con el gobierno nacional, no pareciera que estuviera preocupada por qué están reclamando, cuál es el verdadero conflicto, las desigualdades que hay en torno a lo que está sucediendo en Winkul y alrededores. La gobernadora les dijo a los manifestantes que sí, que eran unos encapuchados, que ella no estaba de acuerdo, que no había que permitirlo, pero que si estaban en la ruta era responsabilidad del gobierno nacional y que ella no los podía cuidar, así que por favor que se fueran a sus casas. Ese discurso claramente también es un discurso de desconocimiento de lo que es la lucha mapuche. Está en otra agenda la gobernadora, está peleando con el gobierno nacional otros intereses que no sabemos cuáles son.

¿Qué figura está construyendo la gobernadora cuando dice que los encapuchados no son interlocutores válidos?

Es lo que se desprende de ese comentario, lo que pasa es que uno lo lee en sintonía con muchos otros discursos que se van alineando. En conjunto, no sé si es lo que piensa la gobernadora pero se empieza a leer en ese conjunto. Uno lo escuchó varias veces en los medios: es un grupo manejado por anarquistas, manejado por otra gente, que no son verdaderos mapuche, que son pocos, que el pueblo mapuche no los reconoce, que están totalmente en la ilegitimidad, que su reclamo es absolutamente ilegítimo, que hacen actos de vandalismo, etc. En esa lectura uno desprende que la gobernadora no los está viendo como interlocutores políticos. No sé si ella lo está expresando así pero uno lo lee en todo ese entramado, ¿qué implica decir que no va a hablar con encapuchados? Ahí lo que uno tendría que ir haciendo es como como desenredar una madeja muy compleja que es todo este conflicto, precisamente porque están interviniendo muchos intereses diferentes. Es como que están armando el escenario y la voz precisamente de los mapuche es la que menos se escucha en todo esto. Para ir entendiendo o al menos para ir haciéndose preguntas un poco más incisivas y más profundas les comento algunos puntos que son como entradas para ir pensando esto desde otros lugares.

En principio la desigualdad y sobre todo la experiencia de cómo se vive la desigualdad en relación con la justicia. ¿Hay cabañas que se incendiaron? ¿Hay gente que fue apedreada cuando pasaba con los autos? Esto es lo que uno escucha en los medios, estos tendrían que ser hechos donde la justicia intervenga, los investigue e identifique quién cometió un delito y de qué tipo. Todo eso está en proceso, no se sabe quiénes fueron los que incendiaron las cabañas, ni se sabe de qué se tratan esos piedrazos. De hecho la comunidad viene denunciando públicamente que llegan camionetas o autos y disparan balas, no piedras, hacia adentro de la comunidad. La comunidad dice que fueron otros los que incendiaron esas cabañas. En todo caso son hechos que están en investigación. Cuando rápidamente los funcionarios o los medios ya resuelven quiénes son los culpables entendemos que no están dadas las condiciones de igualdad para que esos hechos vayan a la justicia. La experiencia de la comunidad es que la justicia nunca los escucha en relación a eso, que no tienen la misma capacidad para hacer denuncias porque no tienen la confianza para ir a la comisaría a denunciar. Entonces lo hacen públicamente en sus comunicados, pero esos comunicados no son tomados en cuenta y lo que ya conocemos. Esa es ya de por sí una desigualdad importante, porque el acceso a una investigación basada en los criterios de justicia es un reclamo también de la comunidad y eso no está llegando a ningún puerto. Y sí ya se los empieza a acusar de que ellos son los culpables. Eso en relación a los hechos, son esos hechos con los que se fundamenta esa ilegitimidad y esa construcción del mapuche como peligroso. Y son hechos de los que todavía no sabemos de qué se tratan.

Otro punto importante a destacar en estas cuestiones de desigualdad es la falta de comprensión al reclamo mapuche. Porque la comunidad Winkul desde que recuperó en 2017 viene diciendo que en su proceso de concientización fueron reaprendiendo esas formas de ser mapuche, y se fueron levantando autoridades como machis, lonkos, etc. Y en algún momento se encontraron con la necesidad de tener su conformación como comunidad, de tener un rewe. Un rewe (donde se hacen ceremonias) sabemos que no se puede tener en la ciudad, que necesita de un espacio en la naturaleza y hubo todo un proceso para identificar y reconocer el lugar donde hacer ese rewe, y junto con esto fueron afianzando cada vez más sus conocimientos y sus prácticas en ese lugar natural. Y esas prácticas tienen que ver con el resguardo del lugar, con el cuidado de la naturaleza, con una reciprocidad con todos los elementos de esa naturaleza. Y cuando ellos esgrimen estos argumentos, que son los que los llevan  a recuperar el territorio y a sostenerse en esa recuperación, que son la explicación de su reivindicación como mapuche, se los toma como en burla, no se los toma en serio y se los convierte en una caricatura. Incluso se llega a decir, y eso sí es dicho con maldad, que tienen proyectos inmobiliarios, que quieren enriquecerse, que justo van a buscar las tierras más ricas, etc. Cuando no hay ningún interés económico en estos reclamos y en estas reivindicaciones por parte de la Winkul, y sí en muchos de los emprendimientos que están alrededor de la Winkul, por ejemplo el dueño de la cabaña está diciendo que es un ataque a la propiedad privada, pero no nos tenemos que olvidar que están en territorios que son de Parques Nacionales, es un territorio particular. ¿Por qué algunos tienen derecho y legitimidad para estar en Parques y otros son ilegítimos en Parques? Porque se hace la defensa del Parque Nacional pero ahí hay muchos emprendimientos de mucho dinero y con muchos intereses inmobiliarios y económicos y hay una comunidad mapuche que está planteando el resguardo de la naturaleza y el cuidado del lugar. Sin embargo los mapuche son ilegítimos mientras los otros son los legítimos en Parque Nacionales. Esta es otra entrada para pensar el tema.

Y otra de las cuestiones, y con esto me parece que estarían los puntos centrales, es que se los descalifica como mapuche. Y esto también es un prejuicio importante porque claramente hay muchos mapuche en la ruralidad, muchos mapuche que son del campo y que viven de criar sus animales, que tienen ciertas rutinas y prácticas que tienen que ver con la vida de campo, pero los mapuche no están solo en lo rural. Producto de los desalojos y de los desplazamientos hay muchísimos mapuche que viven en las ciudades, no hay un mapuche más verdadero que el otro. Son dos trayectorias históricas diferentes, los que viven en la ruralidad y los que viven en la ciudad. Obviamente un mapuche que socializó en la ciudad fue haciendo prácticas que tienen que ver no con ser un pequeño productor sino con el hecho de vivir en la ciudad. Esta idea de que el mapuche de la ciudad, porque los que están en Winkul para los que no conocen Winkul está en Mascardi que es un territorio que está cerquita del centro de Bariloche, provienen de la ciudad y como producto de esto que hablábamos del proceso de concientización y todo lo que les conté antes, es que resolvieron que tenían que tener un rewe como comunidad, que era el momento en que tenían que buscar un lugar más natural. Pero el hecho de venir de la ciudad no los hace menos mapuche, y esto también está muy instalado, el hecho de que los verdaderos mapuche son los mapuche rurales y que los problemas mapuche son los problemas que tienen los que viven en el campo. Claramente sí pero no son los únicos, hay otros problemas mapuches y son los problemas que tienen los que viven en la ciudad. Por eso también hay que darse cuenta que los reclamos van a ser diferentes, las trayectorias, los lenguajes, las prácticas. Yo creo que estas entradas son importantes para complejizar el problema y no hacer juicio de antemano.

Todo este proceso que estás describiendo de descalificación, caricaturización y hasta deshumanización si se quiere suele, ser la legitimación y la justificación de la represión.

Por eso ahora si uno piensa qué es lo más urgente, lo más urgente es este escenario que se fue creando donde se habilitó un espacio de racismo bastante masivo, porque son varios los vecinos autoconvocados que realmente creen que están en peligro si pasan por la ruta, si se acercan al lugar y eso es una construcción que se hizo desde varios lugares.

En ese sentido los grandes medios como Clarín y La Nación juegan un papel nefasto.

Claro, con sus canales locales. Infobae también, cómo van construyendo estas voces autorizadas para hablar, para contar. Entonces de pronto la voz de un vecino que cuenta cómo se quemó su cabaña, precisamente por su circunstancia de víctima tiene más peso y después descalifica todo. Es cómo uno presenta el caso, cuando todavía, insisto, no sabemos qué pasó con esa cabaña, no podríamos hablar del hecho si todavía no se investigó.

Estas voces de Clarín y La Nación no son neutrales, forman parte del conflicto y eso está un poco invisibilizado. Tienen intereses económicos desde hace muchos años en esta región.

Estas tierras en particular son tierras donde hay muchos intereses económicos, entonces ahí uno tendría que poner en contexto esos intereses económicos y de quiénes estamos hablando como agentes económicos interesados en el lugar y que tienen tanto poder. Ahí nos damos cuenta de que obviamente las condiciones para expresarse, para contar los hechos, para describir lo que pasa, para hacer reclamos a la justicia son diferentes.

Esta ridiculización de la que hablabas, sobre si son o no mapuches, se suma a esta otra idea de si los mapuche son chilenos o argentinos. Algo que es completamente ridículo pero que todavía se escucha por ahí.

Y olvidamos incluso que Argentina ya reconoció en la Constitución Nacional la preexistencia de los pueblos indígenas, ya no debería ser ni siquiera opinable si son chilenos o no porque eran preexistentes al estado. Esta discusión ya no tiene ningún sentido y además no tiene ninguna razón de ser, los que venimos trabajando en la historia de las comunidades del pueblo mapuche sabemos que no tiene ningún asidero académico ni científico decir que los mapuches son chilenos, esto es totalmente un prejuicio, son preexistentes al estado nación, no tendría que ser discutible en absoluto.

Es una discusión que atrasa como mínimo treinta años, ¿no?

Atrasa un montón la discusión, además uno pensaba que eso ya estaba sabido pero siempre salen algunos a reflotar esto que es una premisa ignorante, aunque se ve que prende y la gente lo sigue diciendo aunque no tenga razón de ser.

Hablando de prender, quería preguntarte si encontrás alguna explicación para que un discurso tan odioso y racista encuentre un eco aparentemente amplio en la sociedad de Bariloche.

El racismo está conformado por prácticas y discursos muy irracionales entonces es muy difícil explicarlo, se juega por canales muy afectivos. Por eso uno tiene que estar tan vigilante y crítico y desarmar esos entramados racistas que se van conformando. Porque obviamente como ciudadanos obviamente no queremos una sociedad que se rija por estos criterios, no me gusta vivir en una sociedad racista, además de los efectos peligrosos que tiene este discurso. Este discurso habilita que esta gente defina a ir a balear o a matar mapuches como hacer justicia propia, y ni siquiera se entiende qué justicia propia en este contexto, y llegar a poder asociar estas cuestiones es peligroso. ¿De qué justicia estamos hablando? Cuando uno llega a esos puntos sinceramente se me hace muy difícil explicar las causas pero supongo que es entre intereses, imágenes, construcciones, discursos que van produciendo esa atmósfera racista y va prendiendo. Por eso es una sociedad desigual desde el vamos.

Aquí se ha dado también cuando fueron los hechos de la Pu Lof en resistencia cortando la ruta, estableciendo el reclamo de libertad para Facundo y cuando finalmente después desaparece Santiago Maldonado en el marco del contexto represivo del estado. Esta cuestión de que con estos que no serían mapuches porque no viven en el campo, porque usan otras formas, que están encapuchados, porque nos dan miedo, están habilitadas estas formas de “justicia por mano propia”. De ahí la cuestión de poder pensar en la diversidad de formas, que era lo que vos decías, de formas de expresión de este pueblo mapuche, que está en construcción. Hay algo ahí que desandar. Por eso me parece que realmente es racismo, porque está la imagen de que los pueblos originarios deberían estar quietos en el pasado, que no pueden buscar otras formas que no sean la sumisión que les impuso el estado en determinado momento histórico.

Sobre eso se me ocurren algunas respuestas. Ustedes saben que hace poco el gobierno nacional  empezó a establecer en una mesa de diálogo con la comunidad Winkul ciertas condiciones. Lo que planteó la comunidad son ciertas condiciones como para confiar en el estado y poder establecer un diálogo. Los representantes del gobierno que en ese momento fueron a hablar con ellos dijeron que iban a pensar esas condiciones y que les parecían razonables, como por ejemplo el esclarecimiento del asesinato de Rafael Nahuel por parte de Albatros, eso entre otras cuestiones. En esa reunión donde fueron los representantes a escuchar, lo cual fue una buena actitud, ir a escuchar a ver qué es lo que la Winkul está reivindicando, expresando, cuáles son sus condiciones, ellos lo que explicaron es que estaban encapuchados porque si  transitan por la calle, simplemente por el hecho de ser mapuche sufren agravios y violencia. Lo explicaron y fue comprendido, ellos dijeron que por eso estaban encapuchados, que era una forma de resguardarse. Tiene que ver con lo que decís de las diferencias entre las experiencias de vivir en una zona rural o en la ciudad. En la zona rural, en principio, no habría razones para estar encapuchados porque son otras trayectorias y otras relaciones. Pero sabemos que en los barrios la gente pobre tiene otra relación con el estado, con las fuerzas, con la policía; ahí cobra sentido, en esta experiencia de ser mapuche en la ciudad cobra sentido usar capucha. Se trata de entender las prácticas en esa diversidad del pueblo. No hay una condición mapuche que se encapucha o no se encapucha. Depende porque hay trayectorias diferentes, y las razones de hacerlo o no hacerlo son diferentes.

Lo que quiero poner en contexto es que tampoco es cierto que la Winkul esté por fuera de toda vía de diálogo, porque están en este momento en un proceso de diálogo. Es una pena, esperemos que todo esto no lo interrumpa porque estaban acordando, construyendo esas condiciones de igualdad para poder establecer un diálogo. Precisamente por eso lo mencionaba.

Para que haya diálogo no podemos invalidar interlocutores por la forma que utilizan en función de su experiencia. Si con ellos no se puede hablar se está negando que con esa persona se pueda construir un acuerdo.

Y se está negando también una trayectoria histórica, una historia particular del pueblo mapuche que es la de aquellos que vienen de la ciudad.

Entrevista realizada por Aymará Barés y Daniel Root para la Radio Mapuche-Tehuelche Petü Mogeleiñ de El Maitén, Chubut.

René Rivera Guerrero: “El acto de memoria más antiguo del que tengamos registro en este espacio está en la histórica conferencia de prensa que dieron los compañeros”

Publicada el 25 de agosto de 2020 en Contrahegemoníaweb.

Entrevista: Daniel Root. Especial para Contrahegemoníaweb

Conversamos con René Rivera Guerrero, trabajador del Centro Cultural por la Memoria de Trelew. Este Centro Cultural funciona en el viejo aeropuerto al que arribaron los 19 compañerxs  fugados del Penal de Rawson que luego serían fusilados. Abordamos las tensiones existentes entre las distintas memorias en torno al 22 de agosto, el legado de lxs militantes de las organizaciones armadas y el modo en que el Centro Cultural interpela a las nuevas generaciones, entre otros temas.

¿Qué lugar ocupa para vos como habitante de Trelew y como militante el recuerdo de la masacre?

En primer lugar como militante de los Derechos Humanos y por supuesto con la convicción de que es posible la construcción de una sociedad más justa, la memoria de Trelew, la memoria de lucha de los compañeros es algo ineludible para alguien que tiene una conciencia histórica y establece su propia genealogía en las luchas que ha dado nuestro pueblo a lo largo de su historia. Yo te diría que para alguien que es un militante de los Derechos Humanos en Trelew la memoria de los compañeros es una memoria viva porque sus demandas siguen estando vigentes. En ese sentido uno contribuye desde su humilde lugar para seguir manteniendo viva esa memoria, y luchando por construir esa patria justa, libre y soberana, esa patria socialista que ellos soñaban. Ese sueño implicó entregar lo más preciado que es su vida. Esa es mi perspectiva. Otra cosa sería cuál es la memoria que tiene la ciudad de Trelew respecto de los hechos y ahí ya tendríamos que hablar de memorias más que de una memoria.

¿Podrías hablarnos un poco sobre esas distintas memorias y las etapas por las que atravesaron?

El proceso de recuperación del aeropuerto viejo está directamente vinculado con esas luchas de la memoria, con esas luchas por el sentido de la memoria. Uno podría decir que en la memoria del 22 de agosto desde el primer aniversario en 1973 ya había unas tensiones. De hecho para ese primer aniversario va a haber dos actos, pensando en Buenos Aires como el epicentro, pero por supuesto que hubo muchos actos en todo el país, incluido Trelew. Los más significativos fueron el acto de Atlanta por la línea de Montoneros y el acto de Congreso con el PRT-ERP, el 22 de agosto de 1973. En Trelew también hubo un acto que realizaron las juventudes políticas, pero ese acto quedó en el olvido y de hecho recién ahora lo estamos recuperando a través de archivos, de material fotográfico de esa primera conmemoración en Trelew que luego la dictadura va a ir borrando. Es un proceso más complejo porque desde el 73 al 76 tenemos un período muy  complicado y esas luchas están. Pero el mismo día de la masacre la dictadura de Lanusse va a intentar imponer una memoria oficial que es la mentira de la fuga y las Fuerzas Armadas van a mantener esa versión hasta el juicio en el 2012, insistiendo en que fue un nuevo intento de fuga y no una masacre. Y por supuesto hay todo un dispositivo legal que se va a desplegar en el mismo 72, de sanción a cualquiera que cuestione esa versión oficial. El otro elemento que uno podría también pensar es que el viejo aeropuerto de Trelew va a ser el símbolo por la conferencia de prensa, porque hay toda una carga de sentido en esa conferencia de prensa, lo que va a implicar cuando los 19 compañeros no van a poder subirse al avión y quedan en el aeropuerto, y dan la histórica conferencia de prensa. Ahí hay un elemento para pensar, ese aeropuerto civil de Trelew va a estar operativo hasta 1979, año en que la última dictadura militar decide que el aeropuerto de Trelew va a ser funcionar en un edificio al lado de la pista de la Base Almirante Zar donde el 22 de agosto de 1972 ocurrió la masacre.  Además la Base Almirante Zar en la última dictadura militar funcionó como un centro clandestino de detención, no tenemos evidencia de que haya sido un centro clandestino de exterminio pero sí de detención, donde muchísimos militantes políticos, sociales y culturales del valle y del sur de Patagonia fueron detenidos y llevados. Además la mayoría de los presos políticos que eran trasladados desde otros penales a la Unidad 6, primeramente pasaban por la base donde eran salvajemente torturados. La Base siempre fue la que ejercía el poder en la zona, el control de todas las fuerzas, todo pasaba por la base. Entonces ese hecho de que en 1979 el aeropuerto civil de Trelew, donde 7 años antes un 22 de agosto se diera la histórica conferencia de prensa quedara abandonado y en desuso va a ser también, de alguna manera, una intervención fuerte en la memoria del 22 de agosto y todo lo que está asociado con él. A partir de ese momento uno podría decir que parte de la comunidad de Trelew se olvidó de que casi durante un período de 50 años tuvo ese espacio destinado a la aviación comercial, porque era un aeropuerto civil, y a partir de 1979 ese aeropuerto va a funcionar al lado de la pista de la Base Almirante Zar y va a usar la pista de la Base Almirante Zar, y se va a llamar Aeropuerto Almirante Marcos Zar. Eso sí creo que es una inscripción fuerte en la memoria colectiva. El proceso de recuperación del aeropuerto viejo donde se dio la histórica conferencia de prensa, como un símbolo de la unidad de los compañeros y de ir más allá de esa unidad político – militar que significó la fuga, con la intención de  profundizar esa unidad. Mariano Pujadas va a decir que él cree que al calor de la lucha esas diferencias políticas e ideológicas van a ser superadas, ese es un símbolo muy fuerte que se va a ir logrando en el aeropuerto viejo una vez vuelta la democracia. En pequeños actos a finales de los 80 con la proyección casi en la clandestinidad de la obra de Raymundo Gleyzer, cineasta detenido-desaparecido el 27 de mayo de 1976, quien junto con Juana Sapire que era la sonidista fueron los autores de “Ni olvido ni perdón”, que son las imágenes de la histórica conferencia de prensa en el aeropuerto viejo. Finales de los 80 tenemos esas intervenciones con sindicatos como ATE, militantes del Partido Comunista, ex presos políticos, militantes sociales. En 1993 va a venir Gelman, entonces también se va a hacer una movida. Y en 1997 en la Universidad de la Patagonia se crea una cátedra libre de Derechos Humanos llamada 22 de agosto,  que comenzó a realizar actividades en referencia a esa fecha. Eso de alguna manera llevó a que la opinión pública, a que los medios hablaran de esas acciones que docentes, estudiantes universitarios, militantes realizaban en la Universidad, trayendo a referentes de Derechos Humanos de todo el arco político y de los históricos organismos de Derechos Humanos (Madres de Plaza de Mayo, entre ellos). Eso propició que se hablara de alguna manera del 22 de agosto nuevamente y entonces salía publicado en los diarios y había una cobertura radial. Es decir, que algo que estuvo silenciado durante muchísimo tiempo de nuevo volvía, aunque sea de forma molecular, a estar en la escena pública y eso fue una lucha muy importante y que fue abriendo paso. Y así es como en 1999 con Taty Almeyda, Olga Aredes (Madres de Plaza de Mayo) a las que habían traído para una actividad en la Universidad van al aeropuerto viejo, realizan una pequeña ronda en la pista, luego un acto en lo que eran las ruinas del aeropuerto, hacen una intervención en las paredes y una pequeña muestra. A partir de ahí  organizaciones sociales, estudiantes universitarios, militantes políticos, organizaciones independientes, movimientos de desocupados, familiares, ex presos políticos van a ir todos los 22 de agosto al viejo aeropuerto, concentrándose en el centro de la ciudad y marchando hacia el  aeropuerto que está en las afueras de la ciudad, o sea que ese fue un hecho muy importante y partir de ese momento todos los 22 de agosto hasta el año 2005 las organizaciones sociales tenían su acto en el viejo aeropuerto de Trelew que estaba abandonado. En el año 2005 por primera vez los estados nacional, provincial y municipal van a realizar un acto por el 22 de agosto. Y van a venir por primera vez los familiares de algunos de los compañeros fusilados y van a ingresar por primera vez a los calabozos de la Base Almirante Zar en donde los fusilaron, o mejor dicho donde funcionaban porque los habían modificado. Eso fue por primera vez en 2005. Ahí sí ya hubo una tensión muy fuerte porque de alguna manera el estado empezó a disputar esa memoria de las organizaciones sociales.

¿Cómo se expresan esas tensiones que existen entre el estado y las organizaciones sociales en torno a la memoria del 22 de agosto? Y en ese sentido, ¿cuál es la mirada del Centro Cultural?

Yo quisiera antes de entrar en esta tensión entre las organizaciones y el estado, dejar bien en claro que la memoria oficial es la que instaló la dictadura militar de Lanusse, lo del intento de fuga. Esa es la memoria oficial y esa es la que se inscribió a sangre y fuego, por más que el pueblo inmediatamente el mismo 22 de agosto de 1972 se manifestó en Buenos Aires, en Rosario, en Córdoba, en Tucumán, en Mendoza, donde hubo represiones feroces hacia los manifestantes. Pero esa fue una memoria que se instaló con sangre, porque todos aquellos que de una forma u otra estuvieron vinculados con el 22 de agosto fueron perseguidos, fueron asesinados, tuvieron que partir al exilio o sufrir la cárcel o el exilio interno. Como ejemplo basta tener bien en claro esto: que los tres sobrevivientes de la masacre de Trelew siguen en la cárcel hasta 1973 y luego van a estar en el 74 algunos de ellos en la cárcel y finalmente en la última dictadura militar los tres van a ser detenidos desaparecidos. Francisco Paco Urondo, que fue quien les hizo la entrevista el 25 de mayo de 1973 en Devoto y que publicó “La patria fusilada”, que es el testimonio de los tres sobrevivientes en formato de libro, en la última dictadura militar va a ser detenido desaparecido. Raymundo Gleyzer, que editó junto con Juana Sapire “Ni olvido ni perdón”, va a ser detenido desaparecido. Si nos vamos a cada uno de los familiares, muchos de ellos van a ser asesinados o desaparecidos. Para tener una idea: el 14 de agosto de 1975, es decir en el marco del tercer aniversario de la fuga, el Comando Libertadores de América (la versión de la Triple A en Córdoba) ingresa a la finca de los Pujadas y asesina al padre de Mariano, a su madre, a su hermano, a su hermana e intenta asesinar a su cuñada. Víctor Pujadas, el menor de los Pujadas que tenía entre 11 y 12 años, y María Eugenia Pujadas, que tenía 1 año y meses, quedan con vida;  el resto es cargado en móviles y son arrojados en un foso en un paraje camino a la calera y sus cuerpos son dinamitados. Milagrosamente sobrevive la cuñada de Mariano, que es la que narra esto y toma lo que queda de la familia Pujadas y tiene que partir, estamos hablando de 1975. El papá de Clarisa Lea Place va a ser asesinado, el hermano de Capello va a ser detenido desaparecido en la última dictadura militar. Y así podríamos seguir con muchísimos, la familia Lesgart, muchísimas familias van a ser perseguidas, encarceladas. Y a nivel local, ya en el mismo 1972, a casi dos meses, en octubre, ese aeropuerto viejo de nuevo es protagonista porque hay otro hecho muy importante que se conoce acá como la Pueblada o el Trelewazo. Es cuando en un operativo impresionante de tropas del ejército que vinieron desde Bahía Blanca, en el Operativo Vigilante, como le llamó la dictadura, son allanados más de 100 domicilios en la comunidad del Valle y son detenidos 25 vecinos. El número no es al azar: 25 habían sido los que se habían fugado del Penal de Rawson, 25 personas detienen y se llevan al aeropuerto viejo de Trelew y los ponen en una carpa, de las cuales liberan a 9 y se llevan a 16 vecinos hacia Buenos Aires a la cárcel de Devoto. Y otra vez el número no es al azar: 19 habían sido los fusilados en la Base Almirante Zar, 3 sobrevivieron y 16 fueron asesinados, y se llevan a 16 vecinos. Muchos de esos 16 vecinos eran apoderados de algunos de los fusilados en la Base Almirante Zar dos meses atrás. Esto digo que tiene que ver con esa memoria oficial, que fue una práctica sistemática de persecución y búsqueda de exterminio de todo aquello que estuviera vinculado con el 22 de agosto y es la que se instauró, como te decía, a sangre y fuego. Eso me parece que tiene que quedar bien en claro. Y podríamos seguir con la lista de las víctimas: por ejemplo quien era el apoderado del Robi Santucho, un docente y militante del Partido Comunista, Elvio Ángel Bel, fue detenido desaparecido el 5 de noviembre de 1976 en pleno centro de Trelew. El mismo día también secuestraban a Sergio Maida y su compañera, Maida había sido apoderado de Quieto en el 72. Esta práctica de persecución es terrible y por eso tiene esa densidad histórica la masacre de Trelew. Uno no podría comprender la historia de los últimos cincuenta años en Argentina si no toma la dimensión de lo que significó la masacre de Trelew. La saña, lo que va a ocurrir en los funerales de los fusilados, la entrada en Buenos Aires de las tanquetas para reprimir un funeral, van a retirar los féretros por la cantidad de gente que se había acercado a despedir a los compañeros. Por eso digo, es muy denso. Esto debería quedar en claro, es muy interesante ver cómo fue esta persecución sistemática, podríamos decir, sin importar si había democracia o dictadura, a todo lo que estuviera relacionado con el 22 de agosto. Incluso va a llegar al 2006 con la preocupación de la Marina por el inicio de una causa, que era justamente la causa de la masacre de Trelew y la denuncia de un cabo del espionaje que estaba realizando la base como si en más de 30 años de democracia nada hubiese cambiado en este país. Son muchas las aristas.

En cuanto a lo que me preguntabas sobre el sentido que busca el Centro Cultural por la Memoria, primero quiero señalar que es lo que desde las organizaciones siempre se pidió: que el viejo aeropuerto fuera un Centro Cultural por la Memoria y nunca un museo; a pesar de que la gente lo piensa como un museo, pero es un centro cultural. De hecho era una demanda que había en esa comisión bipartita que se conformó en el año 2005. Desde el estado, desde la subsecretaría de Derechos Humanos, se había convocado a todo aquel que de alguna forma u otra se sintiera interpelado por el 22 de agosto a formar una comisión bipartita. Lamentablemente esa comisión, que tenía como objetivo dejar bien en claro cuáles debían ser las directrices de ese espacio de memoria, de ese centro cultural por la memoria del 22 de agosto, no pudo llegar a buen puerto por diferencias irreconciliables entre las organizaciones sociales y el estado. Las diferencias tenían que ver con cuestiones de coyuntura que llevaron a que no pudiéramos imaginarnos trabajando tanto estado y sociedad civil para poder determinar cuáles son las políticas de memoria que debían implementarse en ese espacio. Pero el sentido siempre estuvo desde las organizaciones sociales como un centro cultural y eso se respetó y es un centro cultural donde se hacen muchas actividades. La idea que también siempre se tuvo es que ese centro cultural debía ser como un prisma por el cual uno debía poder comprender la historia social de Patagonia y de qué manera y qué violencias construyeron el estado-nación en Patagonia. Entonces el aeropuerto viejo, más allá de la memoria del 22 de agosto, de la memoria del 15 de la fuga, la fuga como un símbolo de libertad, de la unidad y de la vigencia de los ideales revolucionarios de los compañeros; también debía permitirnos ver la historia profunda del estado-nación argentino en Patagonia, y qué violencias lo constituyeron. Porque el que realiza el acto de memoria más antiguo que tengamos nosotros registro en ese espacio está justamente en esa histórica conferencia de prensa que dan los compañeros en el aeropuerto viejo. Cuando el indio Bonet primeramente agradece a las personas que están en su calidad de rehenes por entender la situación, luego al considerar que la fuga ha sido un éxito a pesar de que ellos 19 no han podido fugarse pero 6 compañeros están rumbo a Chile, y lo tercero, y esto es me parece lo que le da también la carnadura y el sentido a ese espacio de memoria, es que él entiende que son los continuadores de las luchas de los peones y obreros rurales fusilados en el año 1921 en Santa Cruz. En 1972, en agosto, en el marco de una fuga, ante el periodismo, sin saber cuánto tiempo tiene, él se toma el tiempo de establecer la genealogía de su lucha, y dice que son la continuación de esa lucha, que lograda la primera independencia van por la segunda independencia. Y no solo eso sino que nombra a algunos  de esos dirigentes comunistas, anarquistas y socialistas de las huelgas de los años 20. Pero lo que quiero significar con esto es que Bonet hace ejercicio de memoria cuando se están cumpliendo 50 años en 1972 de ese crimen de estado que fueron los fusilamientos en los años 20 en Santa Cruz, 50 años de impunidad, y en el marco de una fuga él dice que es la continuación de esa lucha. La tragedia de la historia es que se repite, porque él justamente que reivindica a esos obreros rurales va a ser fusilado y no van a pasar 50 años sino 40 años de impunidad hasta que se logra justicia. Entonces yo creo que ese aeropuerto viejo mantiene vivas todas las luchas e interpela a todos y es un lugar que invita a ser habitado por todos aquellos que se sientan interpelados por la construcción de una patria justa, libre y soberana, porque ese era el ideal de los compañeros. Las visitas guiadas son muy personalizadas, no es que recibimos contingentes. Todas las personas que van tienen un interés genuino y la mayoría por supuesto no son de la provincia, así que cuando hacemos esas visitas guiadas que duran entre una hora y media y dos horas nos adentramos en la historia profunda de Patagonia y vemos cómo se construyó y el lugar paradigmático que ocupa la masacre de Trelew. Pero también como una instancia de diálogo, siempre todo acto de memoria es en función de una conciencia del presente, así que es un diálogo que no termina, no se va a terminar nunca, como la historia. Ese es el sentido para mí fuerte de este aeropuerto, es una memoria viva y que interpela a todas las memorias, no solamente del 22 de agosto sino también la historia profunda de nuestro pueblo.

Volviendo a lo de las tensiones que me preguntabas las disputas político-ideológicas del presente de alguna manera también quedan atrapadas en ese de quién es el 22 de agosto. Siempre va a estar en función de una conciencia del presente, cada acto de memoria siempre es en función de una conciencia del presente. La idea que nosotros tenemos es una mirada amplia donde queremos que habiten todas las memorias que se sientan interpeladas por los ideales revolucionarios de los compañeros. De la misma manera en que dos organizaciones filo-peronistas (FAR y Montoneros) y una marxista-leninista o guevarista como el ERP, en el aeropuerto viejo en la conferencia de prensa todas se sienten contenidas por esa pulsión de futuro que es la construcción de la patria socialista. Por supuesto que una cosa era la patria socialista para los peronistas y otra cosa para los compañeros del ERP, del PCR, de OCPO, de todas las organizaciones que había en los 60 y 70. Pero de alguna manera ese espíritu de unidad que van a plantear ellos en la conferencia de prensa es el que nosotros tratamos de mantener vivo y seguimos interpelando, es decir, ¿cómo hacemos para construir comunidad? ¿cómo hacemos para construir un nosotros? Tomando la idea de los zapatistas, un mundo en el que quepan muchos mundos, en el que podamos saber comprender las diferencias y construir a través de las diferencias. Siempre fundamentados en vínculos de vida, no en vínculos de muerte, para marcar un claro límite desde dónde estamos construyendo comunidad, siempre lo que propicie vínculos por la bella y digna vida. Eso es lo que proponemos desde el espacio y humildemente creemos que ese espacio puede brindar e invitar a ese diálogo. Siempre haciendo hincapié en esa genealogía que establece el propio Bonet el 15 de agosto, que es impresionante.

Ese tal vez sea uno de los grandes problemas que tenemos en el campo popular, la dificultad para construir un proyecto colectivo emancipador más allá de las diferencias.

La disputa sobre el 22 de agosto tiene que ver un poco con eso. Cuando nosotros veníamos de participar desde el 99 en todas las movidas éramos todos compañeros, pero en 2005, en esa coyuntura política, de repente los que estaban en el estado eran todos traidores. Los compañeros de las organizaciones sentían que les venían a quitar la memoria del 22 de agosto desde el estado que mató y asesinó, y en algún punto tenían razón, pero estaba esa idea de que la memoria es “mía”. Eso en esa coyuntura política no nos permitió construir esa comisión bipartita que tenía que discutir cuál era la política de memoria del espacio. Nos dejamos llevar por la coyuntura porque terminamos discutiendo si había que participar en un acto si venía Néstor Kirchner, etc, etc. O en el marco de la violencia institucional que había se planteaba que Das Neves era represor y otro compañero saltaba diciendo “vos no podés decir eso, me estás diciendo que es lo mismo que Videla” y así. Eran discusiones muy fuertes, lamentablemente no pudimos llegar a buen puerto y tuvimos que avanzar porque en ese momento entendíamos nosotros que era ahora o nunca. Si bien desde las organizaciones tenían la demanda de que había que recuperar ese espacio desde mucho antes pero en ese momento la voluntad política estaba y se lo pudo recuperar. Tampoco es que las Fuerzas Armadas hayan dado las tierras gratuitamente, el estado provincial tuvo que comprarlas. En el 79 el aeropuerto deja de funcionar y en el 2006 se firma un acta acuerdo y después la provincia termina comprando las 400 hectáreas del aeropuerto viejo, es decir que todos esos años perteneció a la fuerza y la fuerza no hizo nada para mantener ese espacio. Ahí también hay una forma de intervenir en la memoria. ¿Por qué había que dejar que el tiempo vaya deteriorando ese espacio, se vaya desvaneciendo? Por suerte no se pudo desvanecer porque desde la sociedad civil hubo lucha y resistencia, desde acciones moleculares que fueron fundamentales para que yo pueda tener hoy esta charla con vos, si no no hubiese sido posible. Si no hubieran existido todas esas luchas que dieron los compañeros en los 80, en los 90 y que fueron muy importantes. Lamentablemente, después con la intervención del estado eso como que se truncó aunque se sigue participando, el espacio está abierto y las organizaciones hacen su acto todos los 22 de agosto. Es hermoso ver como se llena de color y de vida el espacio, ese es el espíritu en el hoy, siempre anclado en esa conferencia de prensa.

Nos interesa conocer tu mirada sobre la situación de Trelew antes de la llegada de los presos políticos al Penal de Rawson. Tomás Eloy Martínez, en La pasión según Trelew, dice que no pasaba nada.

Esa es una mirada muy rioplatense, como que la historia solamente ocurre en las grandes urbes. Sin embargo la historia acá estaba muy presente y las luchas ocurrían no solo en las grandes urbes. Había un contexto latinoamericano, un contexto mundial, que influían. Cuando uno va a los hechos de Trelew, para poder entender las acciones de estos hombres y mujeres nuevos que ya estaban construyendo un nuevo mundo a partir de los vínculos sociales que estaban estableciendo, es necesario tener en cuenta esos contextos.  Yo creo que por eso la solución final fue la búsqueda del exterminio por parte de la última dictadura, porque de alguna manera los militantes ya estaban construyendo un nuevo mundo. La comunidad de Trelew no descubre la política cuando llegan los presos políticos, acá había luchas, había procesos, al igual que los había a lo largo y ancho de la Argentina, de América Latina y de gran parte del mundo. Porque el magma de sentido en ese momento histórico social era la búsqueda de transformaciones profundas, por eso los compañeros van a Chile y de ahí a Cuba, no se tiene que preguntar por qué toman esas decisiones. Van a Chile porque el avión no tenía combustible para ir a Cuba, pero fueron al Chile socialista de Allende. Lo otro es que la Patagonia tiene una historia muy profunda que es la que interpelamos, por eso nos pareció a nosotros extraordinario lo de Bonet que mencionaba antes. ¿Sabés cuándo publica Bayer el primer tomo de La Patagonia Rebelde? En agosto del 72. Lo único que había hasta ese momento era aquello de Borrero y el primer artículo que sacó Bayer en el 68 en la revista de Félix Luna. Bayer estaba viendo cómo hacía para publicar el primer tomo y todos sabemos cuál es la historia de esa obra, la censura, la persecusión, etc. Y Bonet se toma el tiempo ahí, en ese contexto tremendo de decir “nosotros somos los continuadores de esa lucha, somos hijos de esa lucha, somos hijos del cordobazo pero también somos hijos de eso”. Eso me parece tremendo, entonces cuando llegan los presos políticos claro que hay un gran debate en la comunidad: hay gente que está a favor y hay gente que entiende que nos traen un problema. Porque esos presos políticos llegan con epítetos de apátridas con ideologías foráneas y disolventes, que atentan contra la vida occidental y cristiana, una demonización tremenda. Y hay un calificativo que los contiene a todos: comunistas. De hecho hay una ley específica que es por la que llegan ellos, la 17401, que es la de represión al comunismo. Parte de la comunidad de Trelew entiende claramente cuál es el juego de la dictadura, traerlos acá a la Patagonia porque la imaginan como un desierto, como la nada misma. Por eso los traen para acá, para alejarlos de sus organizaciones, de sus familiares, de sus abogados, porque las distancias son significativas. Pero la comunidad ejerce una solidaridad tremenda. Ese gen estaba, y eso me parece impresionante. No es como dice Tomás Eloy Martínez que Trelew era un pueblito fuera de la historia, donde lo único que pasaba era el viento. No, era más que viento, era un torbellino de la historia, no estaba alejado Trelew de lo que estaba ocurriendo en el resto del mundo. Eso va a quedar claramente demostrado en la pueblada, en el trelewazo. Después podemos interpretar la genealogía de esas luchas, eso lo dejo para los historiadores y los cientistas sociales. El hecho es que dos meses después de la masacre de Trelew vienen los familiares de los presos políticos que estaban en el penal, el 8 de octubre, no de los fusilados pero sí de quienes están todavía alojados en el penal. Las condiciones se hicieron más duras para los detenidos, pero las comisiones de solidaridad, a pesar de que ha ocurrido una masacre, los reciben y los acompañan en su reclamo. Es decir, ocurrió la masacre pero los lazos sociales no se habían cortado. Tres días después, el 11 de octubre, aterriza un avión en el aeropuerto viejo de Trelew con tropas del ejército que vienen desde Bahía Blanca y realizan más de 100 allanamientos y se llevan a 25 vecinos y finalmente después se llevan a 16. Y ante eso, en un pueblito de 25000 habitantes 6000 personas salen a la calle y se declaran en asamblea permanente. Así logran que  la dictadura les devuelva a esos 16 vecinos, más Mario Abel Amaya que había sido detenido el 18 de agosto. Para poder explicar este fenómeno no alcanza solamente con la llegada de los presos políticos, hay detrás un proceso más complejo.

Volviendo a lo de las distintas memorias. En tu opinión, ¿cuál es la importancia que tiene en el presente la memoria de la masacre?

Existen prácticas y  aparatos represivos y muchas otras cosas que todavía nos falta desmadejar, desandar. Una de esas cosas que siempre marco es la ley de entidades financieras de la última dictadura militar. Creo que estos ejercicios de memoria tienen que ir apuntando a eso, a mantener viva la esperanza de que es posible otra sociedad y a eso nos tenemos que aferrar. Ojalá que a pesar de las diferencias podamos ser capaces de construir un tejido social que finalmente nos lleve a materializar esa sociedad que soñaron los compañeros.

Para cerrar nos gustaría saber un poco sobre tu trabajo en el Centro Cultural.

Soy un compañero trabajador en la parte del archivo, pero todavía el archivo no está funcionando plenamente. Ya se construyó el edificio, lo cual es un gran paso. Mi trabajo hoy por hoy es coordinar en el Centro Cultural las actividades y visitas guiadas. La pandemia nos ha condicionado muchísimo. El trabajo que hacemos es para mantener viva la memoria de los compañeros y de la lucha de ellos.

Hilda Fredes: “Queremos contarles a las nuevas generaciones cuál era el país por el que luchaban los compañeros fusilados”

Publicada en Contrahegemoníaweb el 24 de agosto de 2020.

Entrevista: Daniel Root

Especial para Contrahegemoníaweb

Conversamos con Hilda Fredes, militante comprometida en la lucha por la memoria, la verdad y la justicia de la ciudad de Trelew. Hilda es la compañera de Elvio Ángel Bel, uno de los 16 detenidxs en octubre de 1972 durante el “Operativo Vigilante”. El motivo de estas detenciones fue haber ejercido la solidaridad con los presos políticos del penal de Rawson. La movilización popular llevada a cabo en esos días logró la libertad de los 16 detenidxs. En 1976 Elvio fue secuestrado por la última dictadura cívico-militar y aún hoy continúa desaparecido. En esta charla Hilda nos cuenta cómo vivió esos acontecimientos y analiza la vigencia de aquellas luchas en la actualidad.

¿Cómo vivían las comunidades de Trelew y Rawson la presencia de los presos políticos en el Penal?

En esa época con la Revolución Cubana triunfante muchos decían que no había que descartar las armas pero nosotros no estábamos totalmente de acuerdo con los compañeros. Entonces al llegar a Rawson los presos, traídos desde lugares alejadísimos, la familia tenía que venir. Realmente el costo era muy grande, era distinto a lo que es ahora, hay que ubicarse en Rawson hace 48 años. Las comunidades de Rawson y Trelew fueron muy solidarias hacia las familias porque las familias llegaban, tardaban días para poder visitarlos, costaba mucho entrar al penal, por eso después se creó la figura del apoderado. Ese fue otro momento importante, el de la creación de los apoderados y la Comisión de Solidaridad, se formó una fuerte comisión de solidaridad porque a los familiares había que alojarlos en casas porque no estaban en condiciones de ir a hoteles. En Trelew está el barrio La Laguna, que estaba alrededor de una laguna que hoy es un parque, en ese barrio que es un barrio de casitas muy humildes se gestó una comisión muy fuerte.

La comisión de solidaridad surgió por la cantidad de compañeras esposas que venían desde distintos lugares, juntaban dinero y venían en colectivo y después tenían que esperar muchas horas en los paredones enfrente del penal para poder entrar. Eso creó una necesidad y a través de los abogados que venían desde Buenos Aires como Ortega Peña, Duhalde, Matarollo se formó una comisión de solidaridad. La Liga Argentina por los Derechos del Hombre ayudó mucho donando elementos, comida, frazadas. Para poder albergar a los familiares la gente dejaba sus camas y les daba dos o tres días los lugares. Así empezó la Comisión de Solidaridad sin ser tan política, pero después cuando los familiares se iban había que crear un organismo para poder entrar al Penal. Entonces, a través de las escribanías se creó la figura del apoderado. Cada apoderado se hacía cargo de un preso para visitarlo, llevarle víveres, solidaridad. Sergio Maida, un compañero que fue secuestrado junto con Ángel pero volvió, cuenta que los debates que se daban en el espacio de la cárcel eran muy ricos. En plena dictadura pudieron debatir con todos los compañeros sobre lo que estaba pasando. Todo eso fue muy fuerte y se formó más que nada para poder atenderlos con las cosas mínimas (cigarrillos, yerba, etc). Pero después se transformó adentro en un elemento político, eso es lo que seguimos reivindicando de la comisión. Por eso después viene lo del 11 de octubre, la dictadura quería que la sociedad viera eso y no se involucrara.

Evidentemente, se establecía un vínculo muy fuerte entre los apoderados y los presos que tenían a cargo.

El vínculo de los apoderados era con todos los presos. Pero  Ángel quedó marcado por ser el apoderado de Mario Roberto Santucho, que fue uno de los organizadores de la fuga. Ángel no eligió ser su apoderado porque no se podía, había muchos compañeros muy importantes. A los que tenían una trayectoria política les tocó ser apoderados de los principales cuadros de las organizaciones armadas. Así fue la vida del compañero. Nosotros nos casamos en el 75, y hay cosas que una no recuerda o que nunca nos las dijimos. Había también cierto cuidado. Es importante hablar sobre el papel del PC en lo que vino después, que consideró que el golpe militar no era tan malo en marzo del 76, aunque en el país tuvo muchos desaparecidos, figuras relevantes. La mayoría de los abogados del PC fueron desaparecidos. También crucemos eso, no es poca cosa.

Yo me he dedicado después a leer sobre la vida de Santucho, eran realmente compañeros jóvenes, aguerridos, profesionales, que podían haber salido para otro lado. No era la necesidad de ellos pero era la necesidad del pueblo. La familia Santucho era una familia muy numerosa, desaparecidos casi todos. No podemos escribir la historia de ahora sin ver la anterior. Nosotros tenemos un ateneo en el que trabajamos con profesores de la Universidad y siempre pensamos cómo hacer para llegar más a las nuevas generaciones. Esto pasó en Rawson, en Trelew, el penal sigue ahí.

¿Cuál fue el impacto que tuvo en Trelew  y en Rawson la fuga de los compañeros?

Yo creo que hay que analizar también que el 15 de agosto es una fecha muy importante porque los compañeros decidieron la libertad, decidieron el camino de encontrar la libertad afuera,  en lo que era un Penal que se decía de máxima seguridad.  Un grupo pudo viajar (en el que estaba Mario Roberto Santucho) y el otro grupo, como las señas no fueron muy claras desde el Penal los camiones se fueron y tuvieron que conseguir remises. Es el grupo de los 19 que fueron llevados a la Base Almirante Zar y fusilados.

En aquel momento jugó un papel muy importante un abogado, Mario Abel Amaya, porque él estaba en el aeropuerto en ese momento cuando fue la fuga, porque en ese momento los papeles que había que mandar a Buenos Aires se enviaban a través de alguien que te los llevara. A Amaya lo detuvieron el mismo día de la masacre y no recobró la libertad hasta que pasaron varios meses. En ese momento los militares habían llegado para quedarse pero en el 73 se abre el proceso democrático.

¿Qué representan estos hechos en el presente de las dos ciudades? Y en ese sentido, ¿cuál fue la influencia que tuvo el juicio para las comunidades de Trelew y Rawson?

Muchos años después tuvimos el juicio que para nosotros fue muy importante, pero seguimos trabajando. Hace unos años formamos una Comisión por la Memoria del Pueblo, esa comisión la integramos distintos sectores políticos, sociales, gremiales, pero no tiene una conducción. Con esta comisión hacemos los actos el 15 y el 22 de agosto, el 24 de marzo, la fecha en la que desapareció Elvio Ángel Bel (5 de noviembre), hacemos distintas actividades, y nos ha servido y nos sigue sirviendo sin tener una conducción efectiva. Eso es lo nuevo, lo que podemos señalar como un hecho relevante. A través de los años podemos seguir militando aunque hay muchos que ya no están.

A través del juicio que fue histórico y largo se reconstruyó la verdad sobre la masacre. Este juicio lo impulsaron los familiares con mucho tesón después de muchos años, todavía falta Bravo que está en EEUU pero los demás fueron juzgados y condenados, fue algo histórico. Pudimos marchar, pudimos estar, la población colmó el teatro donde se realizó el juicio.

Nosotros lo que seguimos diciendo es ¿qué hacemos hoy después de 48 años? Nos seguimos juntando los compañeros de la Comisión por la Memoria del Pueblo con la comunidad en el marco de la pandemia, siempre hacemos actos homenaje. EL 22 siempre marchamos al Museo de la Memoria, en el Aeropuerto viejo donde fueron detenidos los 19 compañeros a los que les prometieron que los llevarían de nuevo al Penal y no fue así, fueron llevados a la Base Almirante Zar (un lugar cercano). Allí también construimos memoria, verdad y justicia, estamos permanentemente donde ellos estuvieron, en las celdas de las que fueron sacados para masacrarlos. Nosotros también reclamamos que ese lugar sea un lugar de la memoria, que sea un lugar de DDHH, que la Base Almirante Zar (o una parte por lo menos) sea transformada en un lugar de la memoria. Hoy no nos permiten entrar, nos dicen que tiene un problema. Todas estas cosas que nos pasaron, la masacre de los compañeros, los que quedaron vivos y pudieron contar la historia, a todos ellos queremos recordarlos.

¿Cómo se vincula usted personalmente con la masacre de Trelew?

Mi marido, Elvio Ángel Bel, era militante del Partido Comunista y  apoderado en la cárcel de Mario Roberto Santucho que era una figura muy fuerte, pero el PC no estaba de acuerdo con estas organizaciones, había un debate. Entonces Ángel primero aceptó ser apoderado de Santucho y después de que pasaron unos días avisó al partido. El partido no estaba de acuerdo aunque había tenido muchos presos en el 70, había muchos compañeros del PC detenidos en Rawson, en el 71 ya empezaron a llegar estos compañeros de Montoneros, ERP, FAR y había muchos sectores que eran los apoderados. En casi todos los partidos había algún apoderado de alguno de la cárcel. Ángel fue apoderado de Mario Roberto Santucho, podría haber sido de otro, pero los compañeros de los partidos eran apoderados de los cuadros de conducción. Después de que pasaron los años la conducción del partido lo vio muy importante y lo destacó, pero en el primer momento él no avisa porque le iban a pedir que hiciera lo que el Comité Central decidiera. El secuestro de él, el 5 de noviembre de 1976, se da no tanto por la participación en el PC sino en el marco de su vinculación con los hechos de Trelew, sobre todo por la asociación de su nombre con el de Santucho. Él era maestro y siempre era despedido de su función de docente, cada vez que había un golpe él pasaba a las filas de los desocupados, eso pasaba desde antes, no era nada nuevo. Lo nuevo es lo otro, lo del secuestro. Él realmente era un hombre joven cuando lo secuestran, tenía 38 años, era un militante organizador. Él veía la necesidad no solamente de estar en el partido sino también de crear cosas para la población. Lo último fue esa etapa muy dura cuando después de lo del 22 de agosto.

¿Cómo se gesta lo que conocemos como el Trelewazo?

Tenemos algo que hay que destacar, son las detenciones que tuvimos en octubre del 72 de todos los apoderados que habían participado, 16 personas fueron llevadas (16 fusilados, 16 llevados) a Devoto, allá ya estaba Mario Abel Amaya, un hombre asmático, enfermo, un hombre con muchos problemas de salud estaba allá desde agosto. Esos 16 pudieron salir de la cárcel a través de la lucha del pueblo, el pueblo se movilizó aunque estábamos en dictadura, las barriadas, yo siempre señalo este barrio La Laguna en el que realmente había muchos compañeros chilenos, eso también nos dio una pauta importante porque ellos sabían lo que era organizarse. El pueblo se movilizó y en 20 días logramos que trajeran a 10, pero nos estaban faltando 6 que eran los más partidarios; algunos del PC como Elvio Ángel Bel, otros del Partido Justicialista. El pueblo tomó el Teatro Español y permaneció en asamblea con un alto nivel de organización hasta que llegaron todos. Participaron los partidos que quedaban, venía gente de Buenos Aires de distintos partidos, realmente ese hecho del teatro no puede ser ignorado por las generaciones nuevas que se incorporan a la lucha. Una cosa fue el 22 de agosto y otra cosa fue el 11 de octubre con los 16 compañeros detenidos, son dos hechos que hay que recordar. Siempre le prestamos más atención a la conmemoración del 22 de agosto pero este año ya hemos dicho que vamos a organizar también un buen acto el 11 de octubre. Muchos compañeros del 11 todavía están, otros no porque los años se los van llevando. Es necesario seguir contándoles a los jóvenes qué pasó el 22 y también qué pasó el 11.

Es importante destacar este hecho porque no era fácil  salir a enfrentarse con una dictadura.

Claro, era el 11 de octubre del 72. Amaya recién vuelve en noviembre y después es diputado nacional. En plena dictadura pudimos lograr eso. Y el teatro, uno dice “bueno donde se junta la gente se rompen cosas”, pero no. Se formó una comisión muy fuerte en el teatro, se comía en el teatro, y algunos compañeros que eran buscados por los militares preferían dormir en el teatro. Entonces muchos compañeros que se sentían amenazados en sus casas iban y pasaban la noche en el Teatro Español. Es un hecho sumamente importante porque no es tan fácil organizar algo así, generar esa organización popular cuando los partidos políticos estaban prohibidos, existían las organizaciones porque nos conocíamos entre todos, éramos los conocidos que nos íbamos organizando. También que hayan venido cantantes como Cafrune o tantos que vinieron a darnos la solidaridad fue importante. Siempre los sectores populares buscan en las otras organizaciones poder continuar. Eso se daba, venían sectores políticos, artistas, cantantes, a respaldar que salieran los presos de Devoto. También se gestaban cosas en Buenos Aires, hay fotos donde la gente se moviliza pidiendo la libertad de los compañeros del Chubut. Eso es lo que seguimos haciendo, esa es la práctica.

Estos hechos del 22 de agosto y del 11 de octubre son de antes pero nos siguen perteneciendo. En octubre se llevaron hasta a gente equivocada, se llevaron a un muchacho de Pirámides confundiéndolo con otro, porque vinieron desde Bahía Blanca a hacer esas detenciones y acá no tuvieron la apoyatura. Estas cosas pasaron como pasan otras historias. Hay una compañera muy valiosa que fue detenida junto con el marido, Encarnación Díaz de Mulhall. Ella tiene 92 años, todavía se la convoca, asiste, cuenta su historia, es una profesora de Letras. Fue llevada junto con su marido que ya no está, mujeres fueron unas cuantas, nosotros valoramos que todavía hoy tenemos a Encarnación peleándola. Esa época no era fácil pero la gente arriesgaba su pellejo y se juntaba. Encarnación fue una de las que se llevaron ese 11 de octubre. El año pasado pudimos hacer un panel con Encarnación, otra compañera más y yo hablando del 11 de octubre. Encarnación tiene problemas de salud, no escucha bien, pero tiene 92 años y todavía es una figura relevante que cuenta, que dice y que la pelea. Nosotros consideramos que todos los juicios que tenemos, lo que han salido y los que todavía faltan los conseguimos gracias a la lucha. Cuando volvió la democracia el marido de Encarnación fue juez federal en Rawson. Todos los juicios, el de Amaya, el de Solari Yrigoyen, el 22 de agosto, Elvio Ángel Bel, fueron impulsados por el juez Mulhall. La figura de Encarnación ayudó, trabajando horas enteras en todos los juicios (le faltan 3 materias para recibirse de abogada). Estos juicios que son relevantes y que han pasado casi todos a sentencia (queda solamente la causa 500, que investiga sobre las torturas en el Penal de Rawson).

Esto que pasó era necesario para el poder económico, hoy tenemos la deuda externa que viene de esa etapa. Por eso tenemos que seguir debatiendo y es saludable que podamos encontrarnos con otros y poderles contar. Nosotros decimos que tenemos que abrir a las escuelas este mensaje para las nuevas generaciones. Hoy están con el tema virtual, pero el año pasado muchos chicos se acercaron a preguntarnos, a pedir material y a sentir que realmente se habían sacado un 10. Pudieron conocer la historia a su manera y ya están con un camino distinto, ya no son iguales, esto es lo que nos está pasando.

¿Podría contarnos sobre la situación de la justicia en relación a la desaparición de su marido?

Nos pasó con el juicio por la desaparición de Ángel, que después de 43 años nosotros pudimos sentar en el banquillo de los acusados a los responsables. El 5 de noviembre de 2019 se cumplieron 43 años, y el 11 de noviembre se abrió el juicio, totalmente distinto al juicio del 22 de agosto que se hizo en Rawson, en un lugar público e importante. El juicio por Elvio Ángel Bel se hizo en un sector de la cárcel de Rawson, ahí en un espacio muy chico, el 11 de noviembre empiezan el juicio. Dura poco el juicio ahí porque después lo trasladan a Comodoro Rivadavia, nosotros insistimos, las organizaciones hermanas insisten que se realice en Rawson pero no. El juicio se hace unos días en Rawson pero el resto en Comodoro Rivadavia, porque no querían más la presencia colectiva y movilizada del pueblo. Nosotros desde el primer día nos movilizamos. El juicio lo terminamos en Comodoro Rivadavia, acudiendo cada vez que funcionaba, a veces íbamos a la mañana y volvíamos a la tarde con un peso muy grande, nos acompañó la población de Comodoro, los compañeros del PC, del MST, organismos de DDHH. Aunque el lugar era muy chico estábamos ahí presentes. En ese juicio habíamos planteado la querella a muchos miembros de la policía de Chubut, a los primeros cadetes recibidos en la policía, entre esos primeros estaba Tito Nichols, él fue para nosotros el principal responsable. A los demás la vida ya se los había llevado, quedó solo Nichols y lo condenaron por la desaparición forzada de Elvio Ángel Bel, eso es sumamente importante. No nos satisface porque le dieron 6 años, es un hombre de cerca de 80 años, nosotros pedíamos más pero así fue. No lo condenaron a Hermelo que era el de la Base Almirante Zar pero recién había llegado cuando fue el secuestro. Nosotros hemos apelado y veremos qué pasa pero lo importante es la condena hoy de Tito Nichols y la figura del gobierno provincial, esa figura de la policía provincial en un marco de desaparición forzada como parte de un engranaje, eso es importante. También es importante la búsqueda de la verdad, que se lo siga buscando. Es necesario, es saludable, hace bien que a los compañeros se los traiga a casa, después de casi 44 años de no saber qué ha pasado con él. Esta sentencia nos alegró a medias también porque esperábamos poder estar el día en que se diera a conocer en Comodoro Rivadavia pero no, la sentencia salió en el marco de la pandemia el 15 de mayo de 2020 y nosotros nos enteramos por los medios periodísticos que seguían muy de cerca el tema del juicio. El fiscal de Rawson, Fernando Gélvez, que es alguien en quien realmente nosotros confiamos mucho y que estuvo en toda la causa se enteró por la misma vía. Eso también nos da una pauta de cómo se mueve el poder, nos enteramos por el diario Jornada, por un periodista. Se habrá leído la sentencia que es muy escueta, la tenemos, pero no hubo de parte de la justicia ninguna notificación. Por eso nosotros seguimos reivindicando la figura del compañero, la figura de los compañeros que murieron el 22 de agosto y las nuevas generaciones tienen que tomar este lugar. Saber por qué luchaban, qué es lo que querían y qué es lo que nos está pasando hoy.

¿Cómo entiende usted ese vínculo entre el pasado y el presente?

Hoy la situación de Chubut es tremenda, con la educación y la salud públicas. Estamos cobrando con más de dos meses de atraso.  Ya hemos vivido los 90, el 2001, hemos vivido otras etapas pero ahora las tenemos que pasar de nuevo. Esto de que no pagan en la provincia tiene que ver con que nos quieren imponer la megaminería. Ayer la gente se movilizó  y hoy les pagaron a los trabajadores de Salud, ¿hay que movilizarse para que te paguen el sueldo? Y pagaron junio, el aguinaldo ni ahí. Por eso está todo junto, no está separado del contexto político. Es difícil militar hoy con una pandemia, pero vamos a movilizarnos siempre.

El 22 de agosto siempre nos juntamos en el aeropuerto viejo de Trelew, que fue una conquista. Nosotros lo peleamos hasta que se pudo recuperar, estaba destruido. Actualmente está cerrado, no tiene agua, tiene problemas económicos, le faltan cosas, eso también nos preocupa. Ese lugar lo ha reconquistado el pueblo, no puede estar cerrado. El 22 se hace el acto ahí, afuera o adentro, con baño o sin baño, con agua o sin agua. Ese es el marco del 22, en ese lugar donde los compañeros confiaron, bajaron sus armas y a los pocos días fueron masacrados. Ese es el mensaje que tenemos que darles a los jóvenes, y tenemos que darle la construcción de la identidad de los compañeros, hablarles sobre qué país querían.

¿Cómo ve la situación de la militancia en la actualidad en la provincia?

Yo hoy con 77 años estoy participando con otros jubilados y es difícil, la gente se mueve solo por lo salarial, y yo digo que tenemos otras razones para movernos. Ahora salieron con lo de la jubilación anticipada, vienen con cosas muy serias a pegarles a los trabajadores. Yo creo que hay que organizarse, hay que armar unidad como planteaban ellos. Elvio Ángel Bel lo entendió y no titubeaba, pero fue secuestrado y no lo vimos más. A él se lo llevaron con Pablo nuestro hijo que tenía 8 meses, que luego fue devuelto. Toda una historia que a nosotros nos pegó fuerte, pero sobrevivimos gracias a las organizaciones políticas, si no no hubiésemos podido sobrevivir. A mí después me despidieron del trabajo, todas esas cosas te hacían: se llevaban a tu marido, te despedían, hacían de todo, tenían el poder político. Por eso yo hoy les decía a las compañeras jubiladas: no peleemos solamente por lo salarial, esto que va a pasar con los retiros voluntarios es terrible. Siempre hay gente que se quiere ir, que cree que la plata que le den le va a solucionar algo. En el 92 tuvimos una etapa tremenda de retiros voluntarios, yo tenía que parar a las compañeras que se querían ir porque tenían 4 chicos y ya no daban más trabajando en las condiciones en las que estábamos trabajando. Hoy volvemos a esa misma etapa. Es el FMI el que dicta esos planes. Algunos todavía se preguntan qué tiene que ver lo de los retiros voluntarios con lo que nos pasó en el 72. En el 76 nos despedían uno a uno a los empleados públicos, después volvimos como pudimos y hoy estamos. Queremos seguir contando la historia pero entrelazándola con lo que nos pasa hoy, para ver si podemos cambiar esta situación porque sólo cobrando no es suficiente. Acá hay todo un planteo para llevarse la caja jubilatoria provincial a Nación, la famosa “armonización”. Yo creo que podremos trabajar en otro momento con esa historia.

¿Hay continuidades del Trelewazo en la actualidad?

La Comisión por la Memoria del Pueblo es la que le da continuidad a esos hechos. Esta Comisión la integramos algunos que participamos en el año 72 y otros nuevos. Acá se ha escrito mucho, se ha trabajado mucho sobre lo que pasó en el 72. Hay compañeros en la Universidad, quedan profesores todavía en la Universidad que eran jóvenes en esa etapa. En Trelew queda semilla para continuar, fue muy rico lo del juicio. Ahí pudimos conocer más a fondo cómo se habían movido las compañeras, las mujeres siempre estuvieron trabajando al frente y organizándose, viniendo cuando tenían a sus maridos presos y que después fueron asesinados. Las mujeres venían con sus hijos y pudieron estar y construir. Y siempre vienen, siempre están presentes con mucho esfuerzo. En un momento otro gobierno les daba pasajes y estadía pero ahora ya no, aunque igual vienen. Ya vienen con sus nietos, es toda una organización que armaron para que esto no se caiga. Construyendo nuevas herramientas porque no podemos seguir contando la historia y no construir nuevas herramientas.


Lof Lafken Winkul Mapu: “A nosotros no nos alienta un cambio de gobierno, nos alienta que nuestra gente mapuche se levante y siga recuperando territorio”

 Publicada el 30 de enero de 2020 en Contrahegemoníaweb.


Somos Lof Lafken Winkul Mapu. Esto es una palabra de aliento para nuestra gente, estamos recuperando nuestros territorios, estamos recuperándonos. Hoy logramos vivir acá, en comunidad y esto es una realidad para nosotros. Muchos de ustedes quizás se sientan despojados y sientan la necesidad de volver a su tierra. Volver a la tierra es posible, nosotros somos la prueba de que es posible.” (Fragmento del libro escrito y publicado por la lof que fue entregado a este cronista al comienzo de la entrevista).

A más de dos años del asesinato del weichafe Rafael Nahuel Yem visitamos la Lof Lafken Winkul Mapu, en Villa Mascardi. Allí conversamos con tres jóvenes que se presentaron como Kona, los Kona son los que protegen a la comunidad dentro de la cultura mapuche. Debido a la persecución que sufren en forma cotidiana muchos miembros de la lof, tomaron algunas medidas de seguridad para realizar esta entrevista, tales como ocultar sus caras y mantener en reserva sus nombres.

¿Cómo está la situación de la lof en estos momentos? ¿Continúa el hostigamiento de las fuerzas represivas?

Mari mari kompu che, mari mari pu peñi, mari mari pu lamgen, mari mari a toda la sociedad consciente. Acá en el territorio de Lafken Winkul Mapu de Rafael Nahuel Yem, weichafe newen, kona newen. Nosotros seguimos recuperando y resistiendo acá en el territorio, ya han pasado dos años y unos meses del asesinato por la espalda de Rafael Nahuel Yem y, como ya sabemos todos, la justicia es parte del sistema capitalista y del gobierno y de distintas políticas del estado. Lo que ha pasado en estos últimos tiempos es que hay mucha persecución política y mucho hostigamiento, que eso es lo que no se difunde. Acá hay once integrantes de la lof con persecución política, montajes y causas armadas, es la Policía Federal la que maneja todo eso en consonancia con el capitalismo y las políticas del estado. Primero que nada es una persecución muy grande por el hecho de recuperar nuestro territorio y el punto que nunca quiere tocar el estado argentino es que es el responsable del asesinato y muerte de nuestros ancestros que vivían en estas tierras, ese punto nunca lo tocan. Tampoco tocan el punto de la devolución del territorio y esos son los puntos principales. Nosotros como mapuches nos sentamos a hablar donde se quiera pero los puntos principales no se tocan y miran para otro lado y ahí es cuando nos persiguen, nos arman causas inventadas en compañía de los medios hegemónicos. Acá estuvieron en el lago los diarios Clarín, Río Negro e Infobae que trabajan para las multinacionales noruegas e inglesas, y eso no viene de ahora sino que viene desde hace mucho tiempo, siempre hablando mal del pueblo mapuche. También en la sociedad en general, lo que pasa mucho en los barrios, esos diarios se dedican a no mostrar la realidad ni a decir la verdad de lo que está pasando nuestra gente en los territorios, como aquellos peñi y lamgen que acompañan en los territorios de los barrios. Entonces esa política no ha cambiado durante siglos y la matanza y la persecución tampoco y eso es una de las partes. Cada integrante de la lof tiene muchos montajes, muchas causas porque saben que nosotros estamos luchando, nosotros no pertenecemos a ninguna cuestión wingka, no nos importa el dinero, pero la justicia lo primero que hace es embargarnos porque ellos están peleando por la plata, por lotear en los espacios naturales y vendérselos al extranjero y por privatizar todo, como está todo privatizado acá en Bariloche: está privatizado el lago Nahuel Huapi en parte, están privatizados los cerros. Acá hay capitales ingleses, noruegos, españoles, acá enfrente está Lewis que tiene dos millones de hectáreas en el Lago Escondido; ése era un supuesto Parque Nacional y con negocios turbios se lo regalaron a los ingleses y eso es lo que no muestran los medios, esconden la realidad y la verdad. Quieren tener el control territorial del pueblo mapuche en sus manos para lucrar y explotarlo y todo eso termina en el extranjero, el presidente y los gobernadores son simples títeres porque son manejados por las corporaciones multinacionales, ellas son las que manejan el sistema y pelean por su poder y el punto de represión y persecución es hacia nuestro pueblo mapuche.

Por otro lado, sigue el hostigamiento por parte de la policía, simples esclavos del patrón. Hemos sido perseguidos acá en la tranquera del territorio muchas veces, nosotros no tenemos medios de difusión pero estamos seguros y preparados para lo que estamos haciendo. Estamos seguros porque no mentimos, nuestra sangre es milenaria, somos mapuches y existimos desde antes de los estados chilenos y argentinos, antes de que se establecieran las fronteras, y somos un pueblo milenario que tiene su propia lengua, su propio ser y su propia política ancestral que no tiene nada que ver con el dinero, ni con lo monetario, ni con la contaminación, ni con la represión. Nuestra autodefensa es por todo el hostigamiento que sufrimos acá en el territorio, eso es lo que no se muestra. Nosotros vivimos el día a día, hace dos o tres días fue el último hostigamiento, los días de semana viene la policía de civil, vienen entre dos o tres y se paran en la tranquera. Acá al lado hay una ruta y un guardarail, varias veces se han sentado cinco o seis mirando a la bandera o a la tranquera o hacia adentro del territorio, o a veces están en el lago pero mirando para acá, es un hostigamiento. Hay racismo en los policías de civil, muchas veces han encontrado policías de civil orinando, usando de baño las tranqueras cerca de la bandera y cuando les preguntan dicen que son policías de Río Negro que están trabajando en el lago, muchas veces están borrachos. Por el hecho de tener una placa pueden hacer lo que quieren y no respetan nada, son esclavos del estado pero con ese carnet te pueden hacer lo que quieran. También hay un hostigamiento cuando la gente viene al lago, no de toda la gente pero hay un pequeño porcentaje con el que todos estos días hemos tenido conflicto pero no por parte de nosotros. Acá está bien claro dónde están las banderas, a veces están los nenes cerca que bajan a caminar al lago con sus mamás y no se los respeta, los nenes los ven cuando usan la tranquera de baño. Cuando los vecinos son empresas multinacionales y extranjeras no les hacen nada, ni siquiera van a sus tranqueras porque son ricos, eso es consecuencia del genocidio que no ha terminado. Los medios siguen trabajando para el capitalismo y esa cadena de mandos que está organizada para mantener a la sociedad dormida y con un racismo que es alimentado por ellos mismos. Acá nuestro punto siempre fue la reconstrucción de nuestro pueblo y recuperar nuestro espacio que nos corresponde. Mucha gente que fue arriada de nuestro territorio todavía está en el Museo de La Plata, hay diez mil cuerpos. Acá existían diferentes autoridades y roles y son esos diez mil cuerpos que están en el Museo, ellos pueden hacer lo que quieren, eso es racismo. Ellos saben que históricamente este territorio nos corresponde a nosotros como mapuches y está documentado en su propio estado, pero no quieren reconocerlo porque lo quieren explotar o lotear o vender al extranjero y de ahí viene toda la persecución y la mentalidad que le crean a las fuerzas represivas, sea la policía de Río Negro, de Chubut, Gendarmería, la Policía Federal o la Prefectura. Tienen todos una mentalidad de cuidar al patrón por un sueldo miserable y es lo que les instalan desde chiquitos en las distintas organizaciones y esa gente es pobre que trabaja por una moneda defendiendo al rico y al capitalismo. Eso es producto de toda la cadena de mandos que tienen los diferentes gobiernos y el estado argentino en conjunto.

Nosotros estamos acompañando a todos los pueblos “originarios”, como dicen los wingka (pero no somos originarios sino que somos parte de la tierra). Nuestro pueblo mapuche acompaña las luchas de los pueblos de todo el mundo porque si bien tenemos distintas lenguas somos todos uno solo, acompañamos como ellos nos acompañan a nosotros en estos procesos, es una lucha de protección porque el wingka te vende el agua, te vende el aire, se adueña de todo y lo contamina. Hay que remarcar eso, que no solamente el pueblo mapuche está luchando sino muchos pueblos en conjunto en muchas partes de lo que llaman América y nosotros acá seguimos resistiendo con todos los peñi y lamgen, hombres y mujeres, autoridades y roles de nuestro pueblo. Trabajamos nuestra tierra, vivimos nuestro ser como nos pide nuestra sangre mapuche y así vamos acompañando los procesos que se van dando de recuperación del territorio. Cada territorio tuvo su genocidio y de a poco los peñi y lamgen los están recuperando, nosotros acompañamos esos procesos de recuperación de territorio y también acompañamos a los peñi y lamgen que están peleando en contra de la minería en la meseta de Chubut y así nosotros estamos luchando por una verdad y una realidad que nos corresponde como pueblo mapuche. Siempre vamos a defender el territorio, siempre vamos a defender la tierra, no vamos a dejar que vengan ni las forestales, ni las mineras, ni las represas, ni las petroleras porque lo único que saben es contaminar y arruinar y privatizar todo y llevárselo para el extranjero. Nosotros defendemos lo real, lo que existe acá y el agua que es lo principal. Las aguas que van a Bariloche salen de las comunidades, el agua que toma toda una ciudad sale de una comunidad, el agua que toman en Bolsón sale de una comunidad. Por eso tienen que tener bien en claro quién es el enemigo, nosotros luchamos por algo que nos pertenece y el hostigamiento es cotidiano, es raro que un día estemos tranquilos, el hostigamiento viene todos los días de diferentes formas mandado por el capitalismo. Mucha gente tiene un solo pensamiento y no analiza la realidad y lo que está sufriendo todo nuestro pueblo en todas partes, como le pusieron Río Negro, Chubut, Neuquén, La Pampa, Buenos Aires. Tenemos gente nuestra que está en conflicto también y luchando por todo el genocidio y la matanza que han hecho a nuestros ancestros y a nuestros roles. Nuestra lucha es contra el capitalismo y contra las fuerzas represivas que son los que tienen esa mentalidad de dominación y de racismo en conjunto con los medios que lucran para el sistema, Clarín, Infobae y otros medios que ayudan a cargar las armas para los asesinatos que ha habido sobre nuestra gente.

¿Cómo ven los cambios en el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas producidos a partir de la asunción del nuevo gobierno?

Nosotros vivimos una realidad como pueblo mapuche, para nosotros esto ha sido así, el hostigamiento y la persecución, la muerte para la gente mapuche, pobreza para la gente mapuche, usurpación de nuestro territorio mapuche. Para nosotros que cambien los gobiernos del estado argentino no nos modifica, nosotros no pensamos en eso directamente porque yo no creo que vengan con una propuesta de devolvernos nuestro territorio, siempre va a ser lo mismo. Ahora quieren beneficiar a la megaminería, vino impulsando eso este nuevo gobierno, por eso nosotros sabemos que este nuevo gobierno también va a ser una lucha para nosotros, este y el otro que va a venir. Porque nosotros estamos en la defensa de los territorios y en la defensa de la vida, a nosotros no nos alienta nada un cambio de gobierno, lo que nos alienta es que nuestra gente mapuche se levante y siga recuperando territorio, eso es lo que nos alienta a seguir luchando, a defender la naturaleza, defender el agua. Los gobiernos van a seguir pasando, la lucha va a seguir, la represión va a seguir, los montajes van a seguir. Los gobiernos nosotros sabemos que pertenecen a la burguesía y a la clase opresora de la que siempre formaron parte, de ahí vienen el estado y la forma de gobernar de los estados argentinos y chilenos que son los que están ahora usurpando el territorio mapuche hace bastante tiempo ya.

 ¿Cuál es la situación del pueblo mapuche en la meseta chubutense, que es donde el gobierno apunta a habilitar la explotación minera?

Es necesario contar cómo es la realidad que los mapuches de la meseta central de Chubut vivimos. También hemos recibido represión y maltrato por parte de las fuerzas represivas, principalmente de la policía del Chubut. Como decían los peñi, el estado siempre tira para las mineras, hace poco salió Alberto Fernández diciendo que en Chubut en la meseta central no había gente, que la población de Chubut está de acuerdo con que se explote la minería cuando no es así, cuando es mentira eso. Nosotros siempre como mapuches estamos defendiendo el territorio, el agua y la vida porque es lo que nuestros ancestros también hacían. Por ahí la gente wingka se olvida de la discriminación y del genocidio que sufrieron nuestros ancestros, nuestros abuelos, nuestros bisabuelos y ellos nunca se acuerdan de eso, y todavía eso sigue pasando de otra manera. Eso sigue sucediendo, la discriminación y el genocidio siguen porque acá mataron a un peñi, eso todo sigue. En la meseta igual pero no hay tanta difusión, nosotros no tenemos difusión allá como para mostrar cómo el estado está en complicidad con las mineras, tantas cosas que pasan que la gente en la ciudad no las sabe, muchísimas cosas que el estado hace y que no salen a la luz y que la gente no se da cuenta. Siempre hay discriminación y maltrato hacia el pueblo mapuche que siempre está en resistencia contra las grandes empresas y contra el estado. Nosotros estamos en la defensa del territorio en contra de la minera Pan American Silver que quiere explotar varios cerros que tenemos nosotros en la meseta.

Esas empresas ya están instaladas allá, ¿no?

Allá Pan American Silver está en complicidad con el estado repartiendo alimentos a los pobladores y jugando con la necesidad de los pobladores, porque eso es lo que generan ellos, que la gente se vaya del campo y dejándolos en los pueblos y después llevándoles un poco de comida. Así es como compran a la gente, organizan comidas, juegos y un montón de otras cosas con las que quieren comprar a la gente. Pero ahí hay muchos peñi y muchos lamgen que se están levantando como mapuches porque una gran parte de la población de la meseta es mapuche-tehuelche así que ahí estamos reivindicando nuestra identidad en contra de las mineras, peleando para que no pasen y también demostrándole al gobierno que el pueblo no quiere. El estado argentino por temas legales y judiciales nunca nos favoreció a nosotros, eso se ve muy claro. Las leyes sobre indígenas que están en el estado argentino no nos las hacen favorecer, están ahí como de onda porque no las hacen funcionar, ellos manejan todo. Ahora el gobierno de Chubut quiere derogar la ley 5001 que es la que defiende al territorio de la minería y nosotros estamos luchando y resistiendo contra las mineras en la zona entre Gan Gan y Telsen. Yo soy de la meseta y vine a acompañar el proceso de nuestras autoridades y nuestros peñi que están acá, siempre nos mantenemos en contacto para acompañar a las autoridades y los roles que hay acá. Y estamos aprendiendo también porque este proceso que llevamos nosotros es de muchos años.

¿Siempre buscan la manera de estar en contacto entre las distintas comunidades?

Sí, siempre buscamos eso porque así se manejaban nuestros ancestros. El estado siempre quiere dividir a la gente mapuche. Por ejemplo en distintos lugares hay co-manejo y el estado quiere mostrar al mapuche pacifista que negocia y arregla y que no defiende su territorio, sino que lo entrega. Eso es lo que quiere el estado, mostrar eso en los medios de comunicación y en su discurso: decir que hay mapuches violentos y los que arreglan que no son violentos. Nosotros acá no vamos a negociar con el estado la entrega del territorio, ni que una minera venga a contaminar el territorio, no vamos a negociar la sangre de nuestros antepasados. Entre la gente que se reconoce mapuche y defiende los territorios siempre va a haber una unión y una fuerza, sea de acá, de la meseta o de donde sea.

Está claro que las diferencias dentro del pueblo mapuche son alimentadas por el estado argentino.

Eso es lo que busca el estado, la división del pueblo mapuche. Cuando se recupera un territorio legítimo y ancestral, porque acá vivieron nuestros ancestros, nos acusan de terroristas, violentos y usurpadores, cuando ellos son los que están usurpando los territorios; cuando ellos son los violentos porque vienen y tiran balas en un lugar donde hay familias y niños. Ellos son los que tienen el armamento y están preparados para eso, con esa mentalidad de que este territorio es del estado y se lo van a regalar, si quieren, a un inglés, pero no a la gente mapuche. Los mapuches que quieren su territorio son violentos, terroristas, ése es el discurso del estado. Nosotros no somos violentos ni terroristas, no tenemos armas, solamente nos defendemos como podemos. Si a uno le vienen a tirar un tiro va a intentar defenderse. Acá vinieron y usaron 500 municiones y no se fue ningún efectivo de la policía baleado. Después se hizo un montaje de que acá había armas cuando no encontraron nada, y en distintos lugares también han hecho lo mismo, han usado el mismo discurso. Nos quieren poner a la sociedad en contra diciendo que uno sale y ataca a la gente y eso es mentira, eso lo arman todo ellos. Por ejemplo acá afuera de la comunidad hay una playa que ahora está llena de gente comiendo asado y disfrutando con su familia y nosotros no los vamos a sacar, no nos peleamos contra ellos, lo único que les pedimos es que cuiden el lugar y que se lleven su basura. Pero el estado y los medios siempre buscan mostrar otra cara de lo que es la lucha para criminalizarla.


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